Braking Bad (Parte 1)

La frenada en moto es la maniobra más importante y que mejor hay que dominar. Es una cuestión  de seguridad y cualquier motorista debería saber frenar perfectamente antes de salir a la carretera. A pesar de todo esto, cuando una persona se saca el carnet apenas se le enseña a frenar correctamente.

No saber frenar bien, supone que no podrás realizar una frenada de emergencia para evitar un accidente o que, al realizarla mal, tengas el accidente antes (por caerte frenando). Visto todo esto, vamos al fondo de la cuestión cuanto antes.

Los mitos de la frenada.

La primera fuente de problemas es no entender bien que es lo que pasa cuando frenamos una moto. Hay un montón de mitos que rodean este asunto, que contados a alguien sin experiencia, harán que esa persona esté muy confundida. “En campo solo se frena de atrás”, “Si frenas de delante en mojado, te matas”, “Se frena más sin ABS”, “El ABS en campo es muy peligroso”, “si salta el ABS hay que soltar un poco los frenos” etc… son ejemplos de estos mitos y que intentaremos aclarar ¡vamos a ello!

La mecanica de la frenada.

¿Que frena la moto? Mucha gente responderá que los frenos o los discos o las pastillas y en parte eso es correcto ya que es el sistema que utilizamos para reducir la velocidad a la que giran las ruedas, pero en realidad, la fuerza que detiene la moto es el rozamiento entre el neumático y el suelo.

Imagina que vas rodando por encima de hielo. No existe rozamiento entre el suelo y el neumático y por muy fuerte que acciones los frenos, lo grandes y potentes que sean y que incluso bloquees las ruedas, la moto no parará.

Es decir, que la fuerza de frenado, es una fuerza de rozamiento, que tiene limite dependiendo de la adherencia de la superficie y se aplica en el punto de contacto rueda – suelo.

Las fuerzas de rozamiento tienen siempre una formula así Fr = µ x N.

µ es el coeficiente de rozamiento. Depende de las superficies en contacto, para entendernos, el agarre. Cuanto mayor sea µ mayor será la fuerza de rozamiento y más podemos frenar.

Y N es la fuerza Normal, la fuerza perpendicular a las superficies de contacto. Es la fuerza que hace el suelo sobre la rueda, que en nuestro caso es igual al peso que cae sobre la rueda. Cuanto mayor es N mayor será la fuerza de rozamiento y más podemos frenar.

Así, cuanto mas agarran entre sí las superficies y/o mayor es el peso del objeto que arrastremos, mayor es la fuerza de rozamiento.

Por otra parte, el punto de aplicación de esa fuerza, es muy importante ya que tiene una consecuencia que todos hemos notado alguna vez, la transferencia de masa. 

Sin entrar en mucho detalle, para no aburriros más con formulas, como la fuerza de frenado no se aplica en el centro de gravedad del vehículo, sino en las ruedas, se genera un par de fuerzas que intenta rotar el vehículo (volcarlo hacia delante). Este efecto lo notamos cuando al frenar un vehículo, se hunde por delante y se levanta por detrás.

Una vez entendido el funcionamiento por partes de la frenada vamos a unirlo todo.

Supongamos que vamos en una moto que tiene el peso repartido por igual en las dos ruedas. Voy tranquilamente a velocidad constante y comienzo a frenar suavemente. Las ruedas empiezan a girar más despacio y aparece una fuerza de rozamiento con el suelo. El limite de lo que podemos frenar antes de derrapar, lo determinara el agarre que tengamos con el suelo y el peso sobre la rueda, supongamos que la mitad del peso total.

Al frenar, el efecto del par de fuerzas hará que la rueda delantera reciba más peso y la trasera se aligere. Esa transferencia de peso aumentará la fuerza de rozamiento disponible aunque el agarre de la superficie no cambia (podemos frenar más con esa rueda).

¡Ojo! Ocurre al contrario en la rueda trasera, se va reduciendo el peso sobre ella y la fuerza de rozamiento disponible es menor. (podemos frenar menos con esa rueda)

El ejemplo más claro de todo esto son las carreras. Veréis a los pilotos frenar tanto que la rueda trasera se levanta en el aire, sin frenar la moto nada y la delantera consigue soportar toda la fuerza de frenado posible, al cargar todo el peso sobre ella.

 Conclusiones

Primero, a diferencia de los coches, las motos tienen frenos independientes para cada eje, y se han de utilizar de manera distinta.

Segundo, el freno delantero es el que realmente va a conseguir frenarnos, ya que siempre va a aumentar su eficacia por la transferencia de pesos. Freno, transferencia de pesos hacia adelante, tengo más agarre, freno más, más transferencia…

Tercero, el freno trasero ayuda a reducir velocidad y estabilizar la moto pero no la detiene eficazmente porque cuando freno, se produce transferencia de pesos hacia adelante, tengo MENOS agarre y no puedo frenar tanto.

Cuarto, la transferencia de masas, no es instantánea, es progresiva. No podemos aplicar una fuerza de frenado muy fuerte, de golpe y muy rápido, tiene que ser progresivamente. Por eso, en moto es muy importante frenar de menos a más con el freno delantero. Comenzar a frenar suave e ir aumentando la presión según la moto se hunde hacia adelante evitara que derrapes o que “salte” el ABS. Al revés ocurre con el freno trasero, debemos reducir la presión según la moto se descarga de peso para evitar que derrape.

Cazando mitos.

“En campo solo se frena de atrás” o “Si frenas de delante en mojado, te matas”.

Ya hemos visto que nada de esto es cierto. En cualquier circunstancia el freno delantero es el más eficaz y debemos usarlo siempre que queramos frenar la moto de verdad. Fijaos que el freno delantero siempre es más grande y potente, porque puede frenar más. El freno trasero ayuda, reduce velocidad, estabiliza o ayuda a girar la moto pero no podrá parar la moto de manera eficaz.

Es cierto que en campo o en mojado la adherencia (µ) es menor y debemos ser más  progresivos adelantando la frenada lo necesario, pero siempre usando los dos frenos de la manera que hemos explicado ¡que para eso están!

Ya tenéis la teoría básica de la frenada, estos fundamentos son aplicables en cualquier circunstancia pero mi recomendación en este punto es que lo practiquéis con cuidado y en lugar seguro (y si es en uno de nuestros cursos, todavía mejor) para tener una memoria muscular que os hará frenar bien de manera instintiva. 

Todavía nos quedan mitos que cazar y vamos a dejarlo para una segunda parte. Mientras tanto…

V´s para todos y… ¡¡¡a volar raso!!!